Francia aumentó la producción de cereales y oleaginosas en 2025
En 2025, unas condiciones climáticas en general próximas a la normalidad, pese a una primavera seca y un verano muy caluroso, han permitido un claro repunte de las producciones vegetales.

Producción cerealista
En 2025, la producción cerealista francesa experimentaría un fuerte repunte hasta alcanzar los 62,9 millones de toneladas (Mt), lo que supone un incremento del 16 % respecto a 2024 y del 3 % en comparación con la media 2020-2024. Este aumento se explica principalmente por mejores rendimientos y por un ligero incremento de la superficie cultivada.
La cosecha de trigo blando aumentaría de forma notable, alcanzando 33,3 Mt gracias a un rendimiento superior a su media quinquenal y a un incremento de la superficie sembrada. La producción de trigo duro también crecería pese a la reducción de superficie, gracias a un rendimiento muy superior al de 2024. La cosecha de cebada registraría un fuerte repunte hasta 11,9 Mt, impulsada igualmente por rendimientos superiores a los del año anterior, mientras que el maíz grano retrocedería un 10 % debido a las altas temperaturas estivales que han penalizado los rendimientos.
Con este aumento global de la producción, Francia dispondría de un excedente exportable mucho mayor que en 2024: las ventas de trigo en los mercados internacionales, especialmente fuera de la Unión Europea, aumentarían un 43 % en 2025, y las de cebada un 14 %.
En un contexto de abundantes cosechas mundiales, los precios de los cereales muestran una tendencia a la baja: el trigo blando puesto en Rouen desciende desde julio de 2025 un 11 % interanual, mientras que el precio de la cebada se mantiene estable en torno a 185 €/t.
Producción de oleaginosas
En 2025, la producción de oleaginosas alcanzaría los 6,5 Mt, un 10,8 % más que en 2024 y un 7,5 % por encima de la media 2020-2024.
La producción de colza aumentaría un 17,5 % interanual hasta 4,6 Mt, impulsada por el incremento de los rendimientos pese a la reducción de la superficie sembrada. En cambio, las cosechas de girasol retrocederían un 3,0 %, al igual que las de soja. Las cosechas de proteaginosas aumentarían un 18,9 %, apoyadas en el incremento de la superficie cultivada y en elevados rendimientos.
Entre julio y octubre de 2025, las cotizaciones de las oleaginosas han evolucionado de forma desigual: el precio de la colza ha registrado un ligero descenso, mientras que el del girasol ha aumentado.